Una casa de campo, a las afueras de la ciudad de Guadalajara, a menos de un km de Cajititlán, se celebra una fiesta, Valeria y Antonio están presentes, junto con los pades de antonio, y algunos amigos.
Y como estás Vale, -le pregunta un amigo a valeria- bien- acota ella, y a ti como te ha ido, pues muy bien, estamos a punto de abrir un negocio,la atmósferá es una casa campirana, con toques rústicos en su mayoría, la charla se desarrolla sobre un cesped verde y un tanto crecido, Valeria y su amigo platican.
Valeria- muy bien y de que será tu negocio, queremos vender accesorio, quizá nos vaya bien,-muy bien- asiente valeria- vas a ver que les va a ir muy bien si.... -valeria¡¡¡ se oye un grito desde la parte central de la casa,-dejame ir, dame un momentito por favor, ahora regreso, - si está bien, le contesta alonso, su amigo, él se queda ahí parado, viendo como todos disfrutan y conviven, mirando hacia el aeropuerto de Guadalajara, el cual puede ser visto sin problema desde la zona del jardin, o desde cualquier balcón de la enorme casa.
Segundos mas tarde, Alonso decide unirse de nuevo a la fiesta, siempre asistía a esas reuniones con el afán de descansar y apartarse un poco de sus problemas, que ya de por sí eran muchos, se acerca a la barra, toma uno de esos vasos de plástico una botella de refresco, y otra de tequila, vierte un poco de tequila, y luego algo de refresco no sin antes embutir un poco de agua mineral, un ligero "shaking" y listo, acto seguido Alonso se une a las diferentes pláticas, que no llevan ningún camino, salvo reír de los chascarriillos basados en las vivencias de otros, no le resulta difícil, Alonso ha sido parte de ese grupo de familia, desde que tiene uso de razón. de pronto, Alonso levanta la cara, y dice, miren, ya llegó manuel, a lo cual todos dicen, ya era hora caramba, se estaba tardando, Antonio padre dice, issss, ese manuel, ya se me hacía que no comiamos con un gesto entre molesto y burlón, pero amable y escondiendo entre los bigotes una risita cómplice.
todos reciben a Manuel, con abrazo festivo y sonrisas, se va abriendo camino, hasta llegar a Valeria, quien lo saluda con su gesto amable y sonrisa abierta de siempre, Alonso, como es costumbre, es de los últimos en estirar los brazos para el saludo casi ceremonioso, la amistad como les decía, es de años, -a que Manuelito- antonio padre- ya se me hacía que no llegabas, no toño, si vieras el gentillal, y el montón de carros¡ antes di que vine, ya se me hacía que me quedaba ahí en el aeropuerto, y que¡ ya comieron? -pregunta Manuel,- abriendo los brazos en posición horizontal, ligeramente separados, no pues te estamos esperando para que nos ayudes con el lechoncito-a pues vamos preparando todo, faltaba mas- asiente Manuel-.
El resto de la fiesta, según recuerda Alonso, fue risas, baile, mas risas, tequila pláticas y demás, no trasciende mucho, la confianza y el cariño hacia esas personas nunca cambia, sólo se mantiene. y ella-valeria, estaba tan feliz, con sus ojos verdes, y esa sonrisa que parece que no le cabe en la cara, su amabilidad y esa voz propia y diferente, que pocas veces se encuentra en una mujer.
Finalmente llegó la hora de la despedida, todos poco a poco comenzaron a buscar la puerta, las mujeres, ayudadas por algunos de sus esposos o amigos, recogían las mesas y sillas, la fiesta había concluido aquél sábado de septiembre, ese día, fue el último que Alonso, Valeria y Antonio, su esposo, estuvieron juntos, y antes de salir, Alonso se acerca a Valeria, se despiden de beso, y el típico abrazo, Valeria le regala su mirada en esa noche, y esta se ilumina por una rara luna llena, curiosa en septiembre, pero al fin,luna llena, Alonso le responde el saludo y ahí termina todo.suben a sus autos y parten del lugar.
Unos Días después.
Casa de Valeria y Antonio.
Valeria y Antonio cenan juntos, los niños ya están dormidos, y Antonio luce un gesto preocupado, mas que el que se le conocía ya de por si, por su interminable instrospección, Valeria, toma dos trozos de la comida con un tenedor, se los lleva a la boca, mientras mira a Antonio,mastica su bocado sin dejar de mirarlo, y moviendo el tenedor de un lado hacia otro con la mano izquierda, cuando el bocado ha trascendido de su boca, y esta finalmente está libre, le pregunta...
Ya sabes algo de lo de Guzmán, - respuesta ezquiva de Antonio-. No, aún nada, todavía están viendo lo de la Jefatura, los gastos los Viatícos, ya sabes, todo eso es muy engorroso, con un bocado que a penas Valeria tragó, asienta al comentario,con la mirada baja-y sacuediendo su cabeza para quitar su cabello de la cara. ok, cuando sepas algo me dices,quiero saber cuantos días vas a estar fuera, lo de la jefatura, ya sabes, tengo que organizarme con los niños,- Antonio acierta diciendo, no te apures mi amor, todo saldrá bien, le conesta Antonio poniendo su mano izquierda sobre la derecha de Valeria,ella lo mira con su inigualable sonrisa, y esa mirada profunda, que puede robarte el aliento.
Valeria y Antonio son Médicos y trabajan para el hospital civil nuevo en la ciudad de guadalajara Jalisco, son padres de dos pequeños, carlos y angel, y han vivido felices desde hace ya un tiempo,
1 comentarios:
Un texto ágil. Descriptivo y sensible.
@M2ATK
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